XXIII Domingo de Tiempo Ordinario

Domingo, 13 de septiembre de 2026, 10:00

XXIII Semana de Tiempo Ordinario Ciclo A
Vine a alabar a Dios.
Vine a alabar a Dios.
Vine a alabar su Nombre.
Vine a alabar a Dios. 

Él vino a mi vida
en un día muy especial,
cambió mi corazón
en un nuevo corazón
y esa es la razón
por la que digo que...
¡Vine a alabar a Dios! 

Estribillo final: terminar en SOL
Aleluya, creo en tí.
Aleluya creo en el Amor.
Aleluya (aleluya) creo que la gente (aleluya)
tiene hambre y sed de Dios. Aleluya  
Te vengo a ofrecer, te vengo a ofrecer,
¡oh, mi Salvador!;
el vino y el pan, el vino y el pan
de nuestro sudor.

Te vengo a ofrecer, te vengo a ofrecer
con todo mi ser:
(el vino y el pan, la tierra y el sol
y mi corazón.)(Bis)

Hoy quiero cantar, hoy quiero cantar
de gozo y de paz.
Hoy quiero llorar,
yo quiero saltar de felicidad.

Estribillo
Esto que te doy es vino y pan, Señor,
esto que te doy es mi trabajo,
es mi corazón, es mi alma,
es mi cuerpo y mi razón,
el esfuerzo de mi caminar. 

Toma mi vida, ponla en tu corazón.
Dame tu mano y llévame.
Cambia mi pan en tu Carne
y mi vino en tu Sangre
y a mí, Señor, renuévame, 
límpiame y sálvame.

Esto que te doy, mi vida es, Señor,
es mi amor, también es mi dolor,
es la ilusión de mis sueños,
es mi gozo y mi llorar,
es mi canto y mi oración. 

Estribillo

Esto que te doy no solo yo, Señor,
esta voz también es de mi hermano,
es la unión, la paz y el orden,
la armonía y felicidad,
es un canto en comunidad. 

Estribillo
Santo, santo, santo,
el Señor Dios del universo.
El cielo y la tierra
están llenos de su gloria.


(Hosanna, hosanna,
hosanna en lo alto del cielo.) (Bis)

Bendito el que viene
en el nombre del Señor.


Estribillo
Cordero de Dios
que quitas el pecado
del mu]ndo ten piedad.

Cordero de Dios
que quitas el pecado
del mu]ndo ten piedad.

Cordero de Dios
que quitas el pecado
del mundo danos la paz
Me puede faltar todo en la vida.
Me puede faltar hasta la vida.
Pero nunca quiero que me falte,
El deseo de am arte, hasta el final   

Hasta la lo cura te amo Señor.
Ya no quedan dudas en mi corazón.
De que te a mo,
De que te amo, Señor. (Bis)

Quiero amarte hasta el extremo,
Sin reservas darme por entero,
Como los que se han enamorado,
Yo te canto mi amado, hasta el final.
Te amo, Te amo, Te amo Señor.
Hasta la locura te amo Señor.
Ya no quedan dudas en mi corazón,
De que te amo,
De que te amo Señor.
Hasta la locura te amo Señor,
Ya no quedan dudas en mi corazón,
De que te amo,
De que te amo Señor.
Para que mi amor no sea un sentimiento
tan sólo un deslumbramiento pasajero;
para no gastar las palabras más mías
ni vaciar de contenido mi "te quiero".
Quiero hundir más hondo mi raíz en Ti,
y cimentar en solidez, este, mi afecto;
pues mi corazón, que es inquieto y es frágil
sólo acierta si se abraza a tu proyecto.

Más allá de mis miedos,
más allá de mi inseguridad,
quiero darte mi respuesta:
"Aquí estoy para hacer tu voluntad
para que mi amor sea decirte “sí”
hasta el final".

Duermen su sopor y temen en el huerto;
ni sus amigos acompañan al maestro.
Si es hora de cruz, es de fidelidades;
pero el mundo nunca quiere aceptar esto.
Dame a comprender, Señor, tu amor tan puro,
amor que persevera en cruz, amor perfecto;
dame serte fiel cuando todo es oscuro,
para que mi amor sea más que un sentimiento.

Estribillo

No es en las palabras, ni es en las promesas
donde la historia tiene su motor secreto;
sólo es el amor en la cruz madurado,
el amor que mueve a todo el universo.
Pongo mi pequeña vida hoy en tus manos,
por sobre mis seguridades y mis miedos;
y, para elegir tu querer y no el mío,
hazme en mi Getsemafiel y despierto.

Estribillo final (bis): en el bis, subir un tono.

Más allá de mis miedos,
más allá de mi inseguridad,
quiero darte mi respuesta:
"Aquí estoy para hacer tu voluntad
para que mi amor sea decirte “sí”
hasta el final".

Más allá de mis miedos,
más allá de mi inseguridad,
quiero darte mi respuesta:
"Aquí estoy para hacer tu voluntad
para que mi amor sea decirte “sí”
hasta el final".

Versión Parroquia san Bruno-Misa de 20h:

Intro:


Dijiste "sí"
y la tierra estalló de alegría.
Dijiste "sí"
y en tu vientre latía divina la Salvación.

Hágase en mí, de corazón,
la voluntad de mi Señor.
Que se cumplan en mí cada día
los sueños de Dios.

(María,
las tinieblas se harán mediodía
a una sola palabra que digas,
en tus labios alumbra ya el sol.

María,
la doncella que Dios prometía,
un volcán de ternura divina,
primavera de Dios Redentor.)(Bis)
(Si se termina aquí el canto, en el bis:
primavera de Dios Redentor.)

Gabriel tembló,
conmovido con tanta belleza,
Madre de Dios,
cuélame en tu mirada de amor de la Anunciación.

Hágase en mí, de cora zón,
la voluntad de mi Señor.
Que se cumplan en mí cada día
los sueños de Dios.

(María,
las tinieblas se harán mediodía
a una sola palabra que digas,
en tus labios alumbra ya el sol.

María,
la doncella que Dios prometía,
un volcán de ternura divina,
primavera de un Dios Redentor.)(Bis)
(Si se termina aquí el canto, en el bis:
primavera de Dios Redentor.)

Nota: en el estribillo final, sea cuando sea,
en el bis, la segunda voz dice: Ave María.


Versión original:

Intro:


Dijiste "sí"
y la tierra estalló de alegría.
Dijiste "sí"
y en tu vientre latía divina la Salvación.

Hágase en mí, de corazón,
la voluntad de mi Señor.
Que se cumplan en mí cada día
los sueños de Dios.

María,
las tinieblas se harán mediodía
a una sola palabra que digas,
en tus labios alumbra ya el sol.

María,
la doncella que Dios prometía,
un volcán de ternura divina,
primavera de Dios Redentor.

Gabriel tembló,
conmovido con tanta belleza,
Madre de Dios,
cuélame en tu mirada de amor de la Anunciación.

Estribillo final (bis):
Hágase en mí, de cora zón,
la voluntad de mi Señor.
Que se cumplan en mí cada día
los sueños de Dios.

María,
las tinieblas se harán mediodía
a una sola palabra que digas,
en tus labios alumbra ya el sol.

María,
la doncella que Dios prometía,
un volcán de ternura divina,
primavera de un Dios Redentor.
(en el bis: primavera de Dios Redentor.)

Nota: en el estribillo final, en el bis,
la segunda voz dice: Ave María.
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