Para que comprendas que te ama
sólo necesitas tener fe
Para que te sientas hijo suyo
Sólo necesitas creer en Él

ALEGRATÉ, ALEGRATÉ, ALEGRATÉ
CONMIGO QUE EL SEÑOR NOS ELIGIÓ
CANTA DE GOZO ALABALÉ
ALEGRATÉ CONMIGO QUE EL SEÑOR
EN TI Y EN MI PUSO SU AMOR
ALEGRATÉ, ALEGRATÉ DE TODO CORAZÓN.


Para no sentirte desgraciado
deja que Él consuele tu dolor,
Para no sentirte incomprendido
vuelve tu mirada sólo a Dios
¡Aleluya, aleluya!, el Señor es nuestro Rey.
(opción: el acorde "nuestro" se puede no tocar)
¡Aleluya, aleluya!, el Señor es nuestro Rey.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo.

Estribillo
El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia,
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel.

Estribillo
Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios,
aclamad al Señor tierra entera,
gritad, vitoread, tocad.

Estribillo
Tocad la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos,
con clarines y al son de trompetas
aclamad al Rey y Señor.

Estribillo
Regirá el orbe con justicia
y a los pueblos con rectitud.

¡Aleluya, aleluya!, nos llegó la salvación.
(opción: el acorde "salvación" se puede no tocar)
¡Aleluya, aleluya!, nos llegó la salvación.
El Señor, Dios, nos amó como nadie amó jamás.
Él nos guía como estrella cuando no existe la luz.
Él nos da todo su amor mientras la fracción del pan.
Es el pan de la unidad, el pan de Dios.

Es mi Cuerpo, tomad y comed.
Esta es mi Sangre, tomad y bebed,
pues Yo soy la Vida, yo soy el Amor.
¡Oh, Señor, condúcenos hasta tu amor!

El Señor, Dios, nos amó como nadie amó jamás.
Sus paisanos le creían hijo de un trabajador.
Como todos Él también ganó el pan con su sudor,
y conoce la fatiga y el dolor.

Estribillo
El Señor, Dios, nos amó como nadie amó jamás.
Él reúne a los hombres y les da a vivir su amor.
Los cristianos todos ya miembros de su cuerpo son,
nadie puede separarles de su amor.

Estribillo
El Señor nos da su Amor como nadie nos lo dio.
El reúne a sus amigos en la mesa del amor.
En el mundo todos son carne y sangre del Señor.
Nadie puede separarnos de su amor.

Estribillo
(Santo, Santo, Santo, Santo,
Santo es el Seño-o-or.
Llenos están el cielo y tierra
de tu amor.) (Bis)

Bendito el que viene en el nombre,
el que viene en el nombre del Señor,
del Señor.

Nota: es opcional cantar el estribillo final una vez

Segunda voz:
Santo es el Señor,
llenos están
el cielo y tierra
de su amor.
DO
Cordero de Dios
FA. SOL
Que quitas el pecado del mundo
Lam
Ten Piedad
DO
Cordero de Dios
FA. SOL
Que quitas el pecado del mundo
Lam
Ten Piedad
Lam. SOL
Cordero de Dios
FA SOL
Que quitas el pecado del mundo
DO
Danos la Paz
Esto es el estribillo
Y esto es la estrofa

Si su voz sencilla te alegra
y sus ángeles gozan de Tí;
si hay verdad en sus labios que besan
y prometen hacerte feliz;
si hay riqueza en su pobreza,
si a tu Reino saber ir,
dame un corazón de niño para Tí.

Dejad que vengan que se acerquen a Mí,
que se abracen a mi Madre.
Dejad que pinten y sueñen jardines sin fin
preparados por mi Padre.


Si un viento frío en mi alma
asustó el corazón que te dí,
si ha nublado el dolor mi mirada
y no soy la niña que fuí;
si he luchado en mil batallas
y he olvidado sonreir,
dame un corazón de niño para Tí.

Dejad que vengan que se acerquen a Mí,
que se abracen a mi Madre.
Dejad que pinten y sueñen jardines sin fin
preparados por mi Padre.


Dejad que cuenten cómo quieren vivir
un Amor interminable;
que me consuelen, que vengan los niños a Mí,
ellos saben cómo amar]me.
Para que mi amor no sea un sentimiento
tan sólo un deslumbramiento pasajero;
para no gastar las palabras más mías
ni vaciar de contenido mi "te quiero".
Quiero hundir más hondo mi raíz en Ti,
y cimentar en solidez, este, mi afecto;
pues mi corazón, que es inquieto y es frágil
sólo acierta si se abraza a tu proyecto.

Más allá de mis miedos,
más allá de mi inseguridad,
quiero darte mi respuesta:
"Aquí estoy para hacer tu voluntad
para que mi amor sea decirte “sí”
hasta el final".


Duermen su sopor y temen en el huerto;
ni sus amigos acompañan al maestro.
Si es hora de cruz, es de fidelidades;
pero el mundo nunca quiere aceptar esto.
Dame a comprender, Señor, tu amor tan puro,
amor que persevera en cruz, amor perfecto;
dame serte fiel cuando todo es oscuro,
para que mi amor sea más que un sentimiento.

Estribillo

No es en las palabras, ni es en las promesas
donde la historia tiene su motor secreto;
sólo es el amor en la cruz madurado,
el amor que mueve a todo el universo.
Pongo mi pequeña vida hoy en tus manos,
por sobre mis seguridades y mis miedos;
y, para elegir tu querer y no el mío,
hazme en mi Getsemaní fiel y despierto.

Estribillo final (bis): en el bis, subir un tono.

Más allá de mis miedos,
más allá de mi inseguridad,
quiero darte mi respuesta:
"Aquí estoy para hacer tu voluntad
para que mi amor sea decirte “sí”
hasta el final".

Más allá de mis miedos,
más allá de mi inseguridad,
quiero darte mi respuesta:
"Aquí estoy para hacer tu voluntad
para que mi amor sea decirte “sí”
hasta el final".
Versión Parroquia san Bruno-Misa de 20h:
Intro:


Dijiste "sí"
y la tierra estalló de alegría.
Dijiste "sí"
y en tu vientre latía divina la Salvación.

Hágase en mí, de corazón,
la voluntad de mi Señor.
Que se cumplan en mí cada día
los sueños de Dios.

(María,
las tinieblas se harán mediodía
a una sola palabra que digas,
en tus labios alumbra ya el sol.

María,
la doncella que Dios prometía,
un volcán de ternura divina,
primavera de Dios Redentor.)(Bis)
(Si se termina aquí el canto, en el bis:
primavera de Dios Redentor.)

Gabriel tembló,
conmovido con tanta belleza,
Madre de Dios,
cuélame en tu mirada de amor de la Anunciación.

Hágase en mí, de cora zón,
la voluntad de mi Señor.
Que se cumplan en mí cada día
los sueños de Dios.

(María,
las tinieblas se harán mediodía
a una sola palabra que digas,
en tus labios alumbra ya el sol.

María,
la doncella que Dios prometía,
un volcán de ternura divina,
primavera de un Dios Redentor.)(Bis)
(Si se termina aquí el canto, en el bis:
primavera de Dios Redentor.)

Nota: en el estribillo final, sea cuando sea,
en el bis, la segunda voz dice: Ave María.

Versión original:
Intro:


Dijiste "sí"
y la tierra estalló de alegría.
Dijiste "sí"
y en tu vientre latía divina la Salvación.

Hágase en mí, de corazón,
la voluntad de mi Señor.
Que se cumplan en mí cada día
los sueños de Dios.

María,
las tinieblas se harán mediodía
a una sola palabra que digas,
en tus labios alumbra ya el sol.

María,
la doncella que Dios prometía,
un volcán de ternura divina,
primavera de Dios Redentor.

Gabriel tembló,
conmovido con tanta belleza,
Madre de Dios,
cuélame en tu mirada de amor de la Anunciación.

Estribillo final (bis):
Hágase en mí, de cora zón,
la voluntad de mi Señor.
Que se cumplan en mí cada día
los sueños de Dios.

María,
las tinieblas se harán mediodía
a una sola palabra que digas,
en tus labios alumbra ya el sol.

María,
la doncella que Dios prometía,
un volcán de ternura divina,
primavera de un Dios Redentor.
(en el bis: primavera de Dios Redentor.)

Nota: en el estribillo final, en el bis,
la segunda voz dice: Ave María.