Vine a alabar a Dios.
Vine a alabar a Dios.
Vine a alabar su Nombre.
Vine a alabar a Dios.

Él vino a mi vida
en un día muy especial,
cambió mi corazón
en un nuevo corazón
y esa es la razón
por la que digo que...
¡Vine a alabar a Dios!

Estribillo final: terminar en SOL
(Aleluya, aleluya,
aleluya, aleluya,
aleluya.) (Bis)

Si sientes que Cristo,
en ti vivo está
grita fuerte en tu alma:
¡Aleluya!
Si piensas que el mundo,
aún puede cambiar
grita fuerte en tu alma:
¡Aleluya!

Aleluya, aleluya,
aleluya, aleluya,
aleluya.
(Lo que agrada a Dios,
de mi pequeña alma
es que ame mi pequeñez
y mi pobreza.) (Bis)

(Es la esperanza
ciega, que tengo
en su misericordia.) (Bis)

Lo que agrada a Dios.
Santo, santo, santo,
el Señor Dios del universo.
El cielo y la tierra
están llenos de su gloria.

(Hosanna, hosanna,
hosanna en lo alto del cielo.) (Bis)

Bendito el que viene
en el nombre del Señor.

Estribillo
DO
Cordero de Dios
FA. SOL
Que quitas el pecado del mundo
Lam
Ten Piedad
DO
Cordero de Dios
FA. SOL
Que quitas el pecado del mundo
Lam
Ten Piedad
Lam. SOL
Cordero de Dios
FA SOL
Que quitas el pecado del mundo
DO
Danos la Paz
Como el Padre me amó
Yo os he amado.
Permaneced en mi amor,
permaneced en mi amor.
Como el Padre me amó
Yo os he amado.
Permaneced en mi amor,
permaneced en mi amor.

Si guardáis mis palabras
y como hermanos os amáis
compartireis con alegría
el don de la fraternidad.
Si os poneis en camino
sirviendo siempre a la verdad
fruto daréis en abundancia,
mi amor se manifestará.

Estribillo (bis)
No veréis amor tan grande
como aquel que os mostré.
Yo doy la vida por vosotros
amad como Yo os amé.
Si hacéis lo que os mando
y os quereis de corazón,
compartiréis mi pleno gozo
de amar como Él me amó.

Estribillo (bis)
Eres más que el mar,
la gota de rocío en el arenal,
la flor nacida en medio del pedregal
a fuerza de esperanza, fe y caridad,
así eres tú, María de Jesús.
(o también "así eres tú, María de Jesús.")

Siento una vez más
tu mano dirigiendo mi caminar,
tus ojos encendiendo mi oscuridad,
tu corazón de Madre latiendo está,
junto a la Cruz, María de Jesús.
(o también "junto a la Cruz, María de Jesús. ")

Llévame hasta Él
y esconde mi lucero en su amanecer,
aviva en mi alma el fuego de su querer
y apagaré mi sed.
Dame de beber
la sangre del cordero que fue a nacer
del seno inmaculado de ti, mujer,
de noche y en Belén.

Sólo una vez más,
dirige mi sendero hacia ese portal
y esconde mi camino en tu caminar
para borrar las huellas de todo mal,
danos tu luz, María de Jesús.

Soy como el cristal,
que deja cada día la luz pasar,
que encierra claridades por donde va,
soy como luna llena, para brillar,
así soy yo, la madre del Señor.

Estribillo final (bis)