Dios precisa de ti
mucho más de lo que puedas imaginar. (Bis)

Precisa de ti mucho más que la tierra
Precisa de ti mucho más que la mar
Precisa de ti mucho más que los astros
Precisa de ti,
Escucha, tú, la Palabra de Dios,
no solo con tus oídos,
también con tu corazón.
Escucha, tú, la Palabra de Dios,
estate siempre atento a su voz.

Escucha, tú, la Palabra de Dios,
no solo con tus oídos,
también con tu corazón.
Escucha, tú, la Palabra de Dios,
estate siempre atento a su voz.

Déjala entrar dentro de tu corazón,
pásala a tu mente y a tu situación;
vívela, vívela en tu realidad,
haz que por tu vida llegue a los demás.

Estribillo
Si tus manos son instrumento de Dios,
da tu pan al pobre, préstale tu voz,
ama a Dios, ama a Dios con tu caridad;
oye su Palabra con sinceridad.

Estribillo
En este mundo que Cristo nos da
hacemos la ofrenda del pan.
El pan de nuestro trabajo sin fin
y el vino de nuestro cantar.
Traigo ante Ti nuestra justa inquietud:
amar la justicia y la paz.

(Saber que vendrás, saber que estarás
partiendo a los pobres tu Pan.) (Bis)

La sed de todos los hombres sin luz,
la pena y el triste llorar.
El odio de los que mueren sin fe,
cansados de tanto luchar.
En la patena de nuestra oblación
acepta la vida, Señor.

Estribillo
Santo, santo, santo,
el Señor Dios del universo.
El cielo y la tierra
están llenos de su gloria.

(Hosanna, hosanna,
hosanna en lo alto del cielo.) (Bis)

Bendito el que viene
en el nombre del Señor.

Estribillo
DO
Cordero de Dios
FA. SOL
Que quitas el pecado del mundo
Lam
Ten Piedad
DO
Cordero de Dios
FA. SOL
Que quitas el pecado del mundo
Lam
Ten Piedad
Lam. SOL
Cordero de Dios
FA SOL
Que quitas el pecado del mundo
DO
Danos la Paz
Yo no soy nada y del polvo nací,
pero Tú me amas y moriste por mí.
Ante la cruz sólo puedo exclamar:
«tuyo soy, tuyo soy».

Toma mis manos, te pido.
Toma mis labios, te amo.
Toma mi vida, ¡Oh, Padre,
Tuyo soy,tuyo soy!

Cuando de rodillas te miro, Jesús,
veo tu grandeza y mi pequeñez.
¿Qué puedo darte yo?, tan sólo mi ser.
Tuyo soy, tuyo soy.

Estribillo
Junto a ti, María, como un niño quiero estar,
tómame en tus brazos, guíame en mi caminar.
Quiero que me eduques, que me enseñes a rezar;
hazme transparente, lléname de paz.

Madre, Madre, Madre, Madre.
Madre, Madre, Madre, Maadre.

Gracias, Madre mía, por llevarnos a Jesús,
haznos más humildes, tan sencillos como tú.
Gracias, Madre mía, por abrir tu corazón,
porque nos congregas y nos das tu amor.

Estribillo