Vine a alabar a Dios. Vine a alabar a Dios. Vine a alabar su Nombre. Vine a alabar a Dios. Él vino a mi vida en un día muy especial, cambió mi corazón en un nuevo corazón y esa es la razón por la que digo que... ¡Vine a alabar a Dios!
Tu Palabra me da vida, confío en Ti, Señor. Tu Palabra es eterna; en ella esperaré. Dichoso el que con vida intachable camina en la ley del Señor. Dichoso el que guardando sus preceptos lo busca de todo corazón.
Estribillo Postrada en el polvo está mi alma, devuélvame la vida tu palabra. Mi alma está llena de tristeza, consuélame, Señor, con tus promesas.
Estribillo Escogí el camino verdadero y he tenido presentes tus decretos. Correré por el camino del Señor cuando me hayas ensanchado el corazón.
(En mi debilidad me haces fuerte. En mi debilidad me haces fuerte. Sólo en tu amor me haces fuerte. Sólo en tu vida me haces fuerte. En mi debilidad Te haces fuerte en mí.)(Bis)
NOTA: Posibilidad para terminar, el añadir: Sólo en tu amor me haces fuerte. Sólo en tu vida me haces fuerte. En mi debilidad Te haces fuerte en mí.
Me he hecho tantas preguntas intentando entender. Me he lanzado a buscarte sin saberte ver. Me he asomado al abismo, me he atrevido a saltar y caer.
Y un huracán romperá el cielo desde mi garganta gritándote: ¿dónde estás cuando me haces falta?
Y me han dado respuestas pero no sé qué hacer. He prometido seguirte sin entender. Y hay un eco en lo hondo que me empuja hacia Ti y aunque sea sin sentirte Te buscaré.
Estribillo (bis) Estoy aquí, soy el silencio. Estoy aquí, soy este viento. Estoy aquí, soy este trozo de pan. Estoy aquí, soy tu lamento. Estoy aquí, soy este eco. Estoy aquí, soy este trozo de pan.
Estribillo +
Y un huracán (estoy aquí) romperá (estoy aquí) el cielo desde mi garganta gritándote (estoy aquí): ¿dónde estás cuando me haces falta? (soy este trozo de pan)
Y tu huracán romperá el cielo desde mi garganta gritándome cuando me haces falta.
Quiero caminar contigo, María, pues tú eres mi Madre, eres mi guía. Tú eres para mí el más grande ejemplo de santidad, de humildad.
Quiero caminar contigo, María, no solo un momento, todos los días. Necesito tu amor de Madre, tu intercesión ante el Señor.
Guía mis pasos, llévame al cielo Bajo tu manto, no tengo miedo. Llena de gracia, Ave María, hoy yo te ofrezco toda mi vida. Quiero caminar contigo, María, Madre en el dolor y en la alegría. Tú que fuiste fiel hasta el extremo. Fiel en la cruz, fiel a Jesús.
Estribillo Celestial princesa, mírame con compasión. Hoy te doy mi alma, vida y corazón.
Estribillo Nota: toques secos ↓-↓-↓ en : "de santidad, de humildad", "tu intercesión ante el Señor", "fiel en la cruz, fiel a Jesús".