Vine a alabar a Dios. Vine a alabar a Dios. Vine a alabar su Nombre. Vine a alabar a Dios. Él vino a mi vida en un día muy especial, cambió mi corazón en un nuevo corazón y esa es la razón por la que digo que... ¡Vine a alabar a Dios!
Hoy quiero, Señor, ponerlo todo en tu presencia, darme hasta gastarme contigo y por Ti. Hoy quiero, Señor, ponerlo todo ante tu puerta para en todo amarte y servir.
Enciéndeme y déjame arder donde haga falta. Enciéndeme y déjame ser tu luz, y así poder llevarte hasta todas las almas, saciar la sed que tienes Tú desde la cruz. Hoy quisiera, Madre, poner todo en tu presencia, darme hasta gastarme, decirle que sí. Hoy te pido, Madre, que dejes mi puerta abierta para en todo amarle y servir.
Santo, Santo, Santo-o-o, Santo es el Señor, Dios del Universo-o, Dios del Universo-o-o. Santo, Santo, Santo-o-o, Santo es el Señor, Dios del Universo-o, Dios del Universo-o-o. Llenos están el cielo y la tierra de tu Gloria. Hosanna en el cielo-o-o. Hosanna en el cielo-o-o. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo-o-o. Hosanna en el cielo-o-o-o.
DO Cordero de Dios FA. SOL Que quitas el pecado del mundo Lam Ten Piedad DO Cordero de Dios FA. SOL Que quitas el pecado del mundo Lam Ten Piedad Lam. SOL Cordero de Dios FA SOL Que quitas el pecado del mundo DO Danos la Paz
Sois la semilla que ha de crecer, sois la estrella que ha de brillar. Sois levadura, sois grano de sal, antorcha que debe alumbrar. Sois la mañana que vuelve a nacer, sois la espiga que empieza a granar. Sois aguijón y caricia a la vez, testigos que voy a enviar.
Id, amigos, por el mundo, anunciando el amor, mensajeros de la vida, de la paz y el perdón. Sed amigos, los testigos de mi Resurrección. Id llevando mi presencia, con vosotros estoy. Sois una llama que ha de encender resplandores de fe y caridad. Sois los pastores que han de guiar al mundo por sendas de paz. Sois los amigos que quise escoger, sois palabras que intento gritar. Sois Reino nuevo que empieza a engendrar justicia, amor y verdad.
Estribillo Sois fuego y savia que vine a traer, sois la ola que agita la mar. La levadura pequeña de ayer fermenta la masa del pan. Una ciudad no se puede esconder, ni los montes se han de ocultar. En vuestras obras que buscan el bien, los hombres al Padre verán.