XXX Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo A.

Domingo, 25 de octubre de 2026, 20:00

XXIX Semana de Tiempo Ordinario Ciclo A
Ante Ti venimos
pues Tú nos has llamado
y nos atrae tu voz.
Como un solo pueblo
danzando en tu presencia
te damos el honor.
Sobre nosotros descienda el poder
de tu Espíritu que nos hará clamar:

Abba, Padre. Aabba, Padre.
hoy tus hijos cantamos,
tu amor celebramos
clamando con una voz:
Abba, Padre (3 veces)

Juntos caminamos
buscando un a Palabra
que nos habla de Ti.
Solo tu presencia
nos llena de esperanza,
llenos para vivir.
Sobre nosotros descienda el poder
de tu Espíritu que nos hará clamar:

Estribillo
(Aleluya, aleluya,
aleluya, aleluya,
aleluya.) (Bis)

Si sientes que Cristo,
en ti vivo está
grita fuerte en tu alma:
¡Aleluya!
Si piensas que el mundo,
aún puede cambiar
grita fuerte en tu alma:
¡Aleluya!

Aleluya, aleluya,
aleluya, aleluya,
aleluya.
Sobre tu altar, lo más preciado, Señor,
sobre tu altar, mi pan y vino de amor.
Sobre tu altar, mi vida entera.

Mi pasado te lo doy,
mi presente con todo mi amor,
mi futuro lo pongo en tus manos.

Sobre tu altar te dejo mi corazón.
Sobre tu altar te dejo mi voluntad.
Sobre tu altar, mi vida entera.

(Confiaré, no temeré,
confiaré, me entregaré,
confiaré en Ti, Señor.

Consagraré mi corazón
a tu amor, mi Dios, mi Rey.)(Bis)

Nota: el canto termina en "lam".
Santo, Santo,
Santo es el Señor,
Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra
de tu Gloria, Hosanna.

(Hosanna, Hosanna,
Hosanna, en el cielo.) (Bis)

Bendito el que viene
en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo, Hosanna.

Estribillo

Nota: Pausa entre estribillo y segunda estrofa.
Cordero de Dios,
Tú, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros,
ten piedad de nosotros.

¡Oh! Cordero de Dios,
Tú, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros,
ten piedad de nosotros.

¡Oh! Cordero de Dios,
Tú, que quitas el pecado del mundo.
danos la paz,
danos la paz.
Padre, pon tu espíritu sobre mí.
Aquí estoy, aquí me tienes.
Gracias por la vida,
que la viva siendo todo yo,
que la viva siendo todo yo.

Todo libre, todo entregado.
Todo Tú, todo dado.
Todo alegre, todo amante.
Todo amado, todo arrodillado.
Todo Hijo, todo Hermano,
todo Padre, todo disfruto...

Todo mariano, todos con todos.
Que viva todo... con toda el alma.
Ya ves que he querido estar tan cerca,
tan cerca que he dejado mi presencia en ti.
Yo siempre estaré junto a la puerta,
esperando que tú me quieras abrir.

Aun cuando no estés escuchando,
aun cuando dudes de que pueda ser Yo,
que sepas que estaré esperando a tu señal.  

Vengo en lo escondido y tan callado,
tan solo quiero descansar un rato en ti.
Llego en el silencio y, sin embargo,
con un amor que necesito compartir.

Aun cuando no quieras mirarme,
aun cuando te avergüence tu corazón,
mi deseo es de perdonarte, y de olvidar.  

¡Haz silencio y hablaré tan fuerte!  
¡Haz silencio y déjame que entre!
Yo sólo sé buscar en lo escondido. 

Yo quisiera que algún día entendieras
que me sé de memoria todo lo que hay en ti.
Aunque tú no quieras tu miseria,
te quiero como eres, Yo te quiero así.

Aun cuando estés herido y solo,
aun cuando te rechacen, en el dolor,
sabes que lo comparto todo,
Yo lo sufro contigo, es cosa de dos.

Estribillo

Ya ves que he querido estar tan cerca,
tan cerca que he dejado mi presencia en ti.

¡Haz silencio y hablaré tan fuerte!  
¡Haz silencio y déjame que entre!
Yo sólo sé buscar en lo escondido,
yo sólo sé saciar mi sed contigo. 

Ya ves que he querido estar tan cerca,
tan cerca que he dejado mi presencia en ti. 
De todo corazón te doy gracias, Señor,
yo te canto aún en medio del peligro
porque sé que tu amor y tu fidelidad
son ahora y por siempre compañeros de camino.
Cuando digo tu Nombre fortaleces mi alma,
tu promesa desbordó todo aquello que esperaba.

Gracias, Señor,
gracias, Señor.
Gracias, Señor,
de todo corazón.

Que todos los pueblos te alaben, Señor,
que hagan vida tu Palabra, que contagian tu alegría,
porque has puesto los ojos en el pobre y sencillo
y rechazas la injusticia que oprime a tus hijos.
Cuando digo tu Nombre fortaleces mis pasos,
sé que no abandonarás la obra de tus manos.

Estribillo

De todo corazón te doy gracias, Señor,
que todo el Universo proclame tu armonía.
Los cielos tocarán, las estrellas danzarán
y todos los seres cantaremos tu grandeza.
Cuando digo tu Nombre fortaleces mi espíritu,
Tú me haces entonar un canto de alegría.

Estribillo
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